miércoles, 13 de abril de 2011

Tres años después...

Hoy hace justo tres años que escribí este poema. Para muchos sólo son letras o versos, para mí significaron plasmar una etapa en un papel. Dejar constancia de algo que desquiciaba a mi cabeza en aquel entonces. Tres años. Parecen apenas un suspiro hoy, pues soy capaz de recordar el mismo instante en el que en un folio a sucio, de lo que se suponía eran unos apuntes empecé a escribir los versos que llevaban todo el día en mi cabeza. Loca de vivir. Un título cuanto menos adecuado para entonces, trágico de leer ahora. Y justo hoy, me he acordado de él, a pesar de ser uno de esos días donde el mundo parece rendirse ante ti, lo he recordado. Quizá extrañe ese momento mágico en el que las rimas aparecen para apartarte del mundo y abstraerte en un papel. La “locura” desaparece, o eso dicen, pero la Poesía perdura, como una flor inquebrantable que te dice que puede sobrevivir a más de una primavera.


Loca de vivir

Buscando una explicación para mi locura,
vivo y pienso en mi desesperanza,
el viento de la tarde misteriosa
cierra de golpe la cristalina ventana.
Esa que está hecha con el polvo,
esa que está hecha de telas de araña.

Grito al final del laberíntico pasillo,
grito al final de la oscura casa
corazones gritan en la locura,
la locura que está en mí desesperada.
Porque no tiene las risas,
porque no tiene las ganas.

Es curioso escribir de los poemas,
las dulces rimas de mermelada,
las hojas del otoño vuelan,
vuelan como el niño tras del hada.
Que busca el camino bello,
que busca el caballo escarlata.

Quién sabe como brilla en mí la naturaleza,
cómo soy cuando no estoy en calma,
quién sabe mis verdaderos secretos,
esos que guardo con llave en mi alma.
Los que lucen cuando duermo
los que de mí sin querer callan.

Es dulce la melodía que a mis oídos llega,
es como una débil nota que me mata,
como un puñal que poco a poco,
de sangre mi vida empapa.
Que inunda mis fantasías
que inunda de luz mis ganas.

Vivo en la tristeza de este castillo,
vivo sin vivir en esta cárcel de plata,
a veces pienso que no vivo
y que esta locura conmigo acaba.
Pero sigo aquí de pie,
pero sigo con mi carga,
y seguirá siendo así
hasta que deje de existir mi alma.
[13/04/08]

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