sábado, 1 de enero de 2011

Una jugada del azar

La primera entrada del año. No la he elegido yo sino la casualidad, o el azar. Hoy haciendo limpieza entre mis cosas he encontrado un cuaderno que pensé que habia perdido. Es curioso porque es un cuaderno que me compré en una excursión por una ciudad sólo porque me había quedado sin batería en el móvil y no tenía donde escribir lo que me atormentaba en ese momento. Un cuaderno sólo para tres hojas y un poema. Algo que en ese momento me pareció increíblemente importante de guardar, escribir y recordar y que luego no volví a leer ya que pensé que me lo había dejado en el banco donde me senté a escribir.  Por suerte no lo perdí sino que estaba metido en el último rincón de un bolso que muy de tarde en tarde utilizo en mis viajes. Hoy lo he podido volver a leer, y me ha parecido justo colgar lo que escribí. Espero que os guste.


"Hoy estoy de turista en una ciudad que pronto odiaré. Sabina me acompaña en este viaje de peregrina por los sitios por los que ayer paseaba con otro ánimo. Ayer no me sabía su historia, pero ahora para mí ya tiene una. Una historia más de las muchas que habrán vivido. Para mí una historia para el recuerdo, o quizá para el olvido, quién sabe. La sensación que ha recorrido mi cuerpo esta mañana era la de la total indiferencia. Por una parte me resulta inocuo y por otro me gustaría echarme a llorar ahora mismo, aunque no tenga lágrimas.

La Iglesia de esta ciudad, uno de mis monumentos favoritos, con sus turistas y su canto gregoriano son el mejor sitio para estar. Me trae paz. Pero ¿qué me pasa? Mientras caminaba por las calles, teniendo claro mi destino, tantos pensamientos han cruzado mi cabeza, tantos y a la vez tan contradictorios.

No valgo para el amor real. Hay algo en mí que no funciona en ese punto. Algo que debió morir en algún momento antes de llegar aquí.

Y hoy me siento como Emma Bovary. Nunca me había sentido tan cerca de ella y tan lejos de mí. No hay alguien a quien culpar más que a mí, y me gustaría tanto poder culpar a alguien. Poder odiar a alguien… y sin embargo no es nadie.

¿Eres feliz? La pregunta hecha. ¡Feliz! ¿qué es la felicidad? Sino un instante en el que el mundo desaparece para tus sentidos. No era feliz, cuando contesté a esa pregunta no hace muchas horas. Quizá un poco. La felicidad es tan subjetiva, tan llena de sujetos, que nunca será plena.

El ser humano es un inconformista y yo un ser estúpidamente racional, por lo que la felicidad para mí es tan efímera que con una gota de agua puede desaparecer. El mundo hoy no es más distinto que ayer. Mismo día, mismas horas, mismos segundos. Y para mí, ¿hay algo distinto? Por desgracia sigo siendo esa poeta que se encierra en su escritura, que ansía huir del mundo, y como diría Bécquer "Yo en fin soy ese espíritu, desconocida esencia, perfume misterioso, de que es vaso el poeta."

El sol me dice que debería estar alegre pero aquí entre estas paredes viendo la belleza de esta catedral que ayer no veía, la tristeza es más fuerte.

¡Habría tanto que contar y tampoco que decir ahora mismo! Y buscando en la cúpula de esta iglesia obtengo tan pocas respuestas. Él pasará, yo pasaré y el tiempo pasará para nosotros, en mundos separados. Dos no es igual que uno más uno como canta Sabina, y por eso nuestro dos no ha sido capaz de salir en el resultado.

Prefiero quedarme aquí meditando en este edificio que salir al mundo exterior donde todos mis fantasmas me persiguen, donde todo me incita a pensar. Prefiero quedarme aquí para no ver a la luz del día mi vacío interior.Fría. Mas que fría es hueca. El amor para mí se tendrá que limitar a mis poemas, a mis novelas, a mi imaginación robada de los libros.

El amor para mí no existe, porque para mí la palabra amor tiene un significado que pocos pueden compartir, un significado más allá de lo que cualquiera pudiera entender.Es de otro siglo, de otra época, de otro país e incluso puede que de otro mundo.

Adiós pequeño fragmento, la ciudad me espera, quizá haya otra parada más para un poema."

Y el poema llegó:

El mundo es mi destino
Mi soledad mi único equipaje
Mis lágrimas mi único alimento
Los recuerdos lo único que me ame.

El sentido vuela en un poema
La mentira es mi única verdad
Mi corazón una máquina de hielo
Algo etéreo, una catedral.

Esperanzas que se unen para nada
En mi rostro, rastros de maquillaje
La noche pasada, la noche perdida,
Y mi alma ,se escapa de viaje.

Pasión dormida, pasión eterna
¿dónde has ido tus ramas a colgar?
¿Por qué haces que en mi día a día
Me siento tan fría como la mar?

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