martes, 7 de diciembre de 2010

Meditaciones bajo un paraguas

Hoy llueve, y como todos los días lluviosos ha terminado haciéndome reflexionar.

Parece que en días como hoy la ciudad se queda vacía para una joven escritora que ve la vida con ojos de niña.

No veo los coches, ni las personas que corren para alcanzar el autobús, sino que solo veo las burbujas que crea la lluvia al golpear en los charcos y que viajan rápidamente para acabar colándose por la alcantarilla más cercana y deseo ser como ellas y caer y viajar.

Parece que los árboles son los únicos seres que pueden verme y que me saludan empujados por el aire para llevarme de nuevo al mundo irreal en que cualquier niña ansía vivir.

Los días de lluvia provocan que cambie mi estado de ánimo, o quizá el clima cambie con mi estado de ánimo, ¿quién sabe? Son vagas reflexiones que hacen que caiga en la inconsciencia.

Y entonces mientras viajo en el autobús vuelvo a la realidad, esa en la que las personas cargadas de inquietudes corren evitando la lluvia y los charcos, como a mí me gustaría evitar los problemas. Los coches pitan sin cesar para poder avanzar unos centímetros más que el que va a su lado y todo parece formar parte de una película que un espectador anónimo contempla con la mayor de las indiferencias.

Los días de lluvia consiguen sacar mi parte más melancólica o más poeta haciéndome ver en cada instante una metáfora e inspirándome un poema con cada gota de lluvia que cae sobre mi paraguas y que retumba en mi interior.

Y llego a casa sin ganas, porque adoraría poder vagar caminando libremente bajo la lluvia, sintiendo como cada gota cae sobre mí, mezclándose con mi pensamiento ese que vive en el mundo de los sueños.

Nunca dejéis de soñar, y menos en los días de lluvia, pues la realidad no vale la pena muchas veces mientras que nuestros sueños siempre serán imposibles de vivir, ¿y acaso hay algo más emocionante que lo imposible?

2 comentarios:

Antonio Pérez dijo...

Le voy a a echar un vistazo a tus post!

Lorena dijo...

Espero que te gusten! bss