Quien me ha robado el mes de abril decía Sabina. ¿Quién nos
ha robado los meses y los días que pasan entre la muchedumbre de personas en el
enmarañado de la vida?
Ser personas es demasiado peligroso. Somos peligrosos
incluso para nosotros mismos. Nos llamamos seres racionales pero probablemente
sólo unos pocos, considerémoslos afortunados o no, gozan de esa razón que el
resto fingimos poseer. Nos tiramos a piscinas sin agua, nos lanzamos al vacio
sin remedio, achacándolo a nuestra necesidad de aprender a base de errores.
¿Debemos aprender a base de errores? ¿Es esa la mejor forma
de enfrentarse a la vida? Probablemente. Quizá no la mejor, pero sí seguramente
la más entretenida, las más loca y vibrante… o simplemente esa es la única vida
posible, la que se aprende a base de chocarse contra las pareces que el resto
nos imponen, una y otra vez.
Ser persona es peligroso repito. Corremos el riesgo de
hacernos daño, por mucho que queramos evitarlo, puede aparecer de improviso, en
cualquier forma, en cualquier momento… puede aparecer. Sólo de cada uno depende
vivir temerosamente esperando a que el daño aparezca cual monstruo por el otro
lado de la puerta para martirizarlo, o enfrentarse al día a día con la idea de
enfrentarlo si decide no darnos tregua.
Pero como enfrentarse… como enfrentarlo… como entender la
vida. Desde luego la solución no es un constante análisis de la situación, de
uno mismo, de lo que nos rodea…. Ciertamente sería más fácil un Laissez faire, donde lo que tenga que
aparecer se presentará dispuesto a ser enfrentado o no.
Y muchas veces cuando
te repites quince mil veces “de esta agua no beberé” pasa como dice el dicho
que te acabas bebiendo el rio entero… otra vez… otra maldita vez.
1 comentario:
Llegar a ser persona es arduo, pero una buena guía para llevar una buena vida, creo. Aunque nadie dice que sea fácil. Ánimo, a ti, a mí, a todos...
Un saludo :)
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