A veces en la soledad de mi
mirada, recuerdo las veces que tanto tiempo te quise. Las veces que
tortuosamente miraba a mi alrededor deseando encontrar unos ojos familiares,
los tuyos.
Tantas veces deseaba aquello, que
conseguí alzarte del alma mía, construirte un altar para ti solo, donde pudiera
adorarte como se adora a un dios, donde pudiera rendirte el culto que para mí
te merecías. Pero todo eso no era amor, o sí, quién sabe, todo eso nadie sabe
que era, ni siquiera yo. Quizá fuera la máscara oculta de aquella persona que
tiene miedo a querer a alguien de verdad y únicamente se enamora, o encapricha
de aquellos a los que sólo puede adorar en la lejanía.
Ya lo dijo el escritor solo los
amores imposibles duran para toda la vida, y para una persona como yo, que
tiene miedo a lo efímero del amor, a la capacidad innata que tenemos las
personas de amar hoy y olvidar mañana, sólo un amor imposible es capaz de
satisfacer mis ansias de adoración eterna.
Me da miedo el amor. Aunque para
ser exactos me da miedo lo efímero de este. ¿El amor dura para toda la vida?
Hay una canción del maestro Sabina que dice que hay amores eternos que duran sólo
un invierno. ¿Podemos amar un instante y que sea eterno? Y acaso ¿podemos amar una eternidad y que solo
sea un instante? Finalmente, el tiempo, todo gira en torno a él.
Que maravilloso sería decir que
el amor nunca se acaba. Pero ya no me lo creo. Puede que sea porque nunca me he
enamorado, pero no creo que dure para siempre. La sociedad a nuestro alrededor
así lo dice. Últimamente todo a mí alrededor así me lo dice. Será quizá por eso
que he dejado de ser la romántica de libro que he sido siempre, para volverme
una incrédula que se aleja de los sentimientos que pueden resultar tortuosos.
Y a veces por un resquicio de esa
frivolidad se cuela un suspiro para recordarme que una vez escribí aquellos
versos que hoy me gusta leer. Para recordarme que una vez alguien era capaz de
dejarme sin aliento durante los instantes que estaba en su presencia sabiendo
que nunca podría ni rozarle.
Amaba a un imposible, suena tan
surrealista, tan de un pasado… pero al
menos entonces amaba.
1 comentario:
A alguien que escribe tan bonito, me parece imposible que no crea en el amor.El amor eterno es inolvidable, aún en el rechazo. Hace un tiempo conocí a un hombre mayor, que enfermo terminal, en sus últimos días, no sentía pena de morirse, sino de no despedirse de su amada esposa. Eso es amor.
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