sábado, 18 de junio de 2011

Lo que ya no existe

Desear a alguien que no te corresponde puede ser doloroso, pero hay algo que lo supera, y es desear a alguien que ya no existe.

Me refiero con que no existe, no a que sea un ente imaginario, sino a ese ser que creamos a partir de otro. Físicamente existe sí, pero lo que nosotros deseamos de él, es sólo fruto de nuestra propia inventiva, de la imagen que hemos creado a partir de lo que había con la intención de endulzar la verdad.

Alguien que no existe… mirar a los ojos de esa persona y descubrir que todo ha sido imagen de ti misma. Quizá ayudado por unas cosas u otras, pero puro resultado de tu cabecita. Lo peor de todo es que a pesar de ser consciente de ello, te das cuenta que no puedes sacar esa parte de tu mente, y te recriminas a ti misma esa imaginación.

La imagen de un sueño proyectada en la realidad ¿acaso podemos amar sólo la parte inventada de uno, los recuerdos maquillados, las palabras que sólo son eco de una invención?

Y sin embargo una vez que eres consciente de ello, eres capaz de tener a esa persona delante, mirarla a los ojos y buscar en su interior eso que no existe, y frustrarte como nunca al ver que no está. Y cierras los ojos y darías cualquier cosa porque fuera real, y te torturas pensándote a ti la única causante de ese mal… ¿por qué no existe? ¿Por qué lo creaste?

Y piensas “es que ha cambiado”, pero puede que no, puede que siempre haya sido igual, pero tú ya no estás dispuesta a cubrir con tu imaginación aquello que le falta, aquello que un día pensaste que poseía.

¡Qué maldad la de la vida! Dotarnos de imaginación cruel capaz de hacer estas cosas, dotarnos de herramientas capaces de torturarnos, dotarnos de ideas incapaces de asumir…

Y nada ocurre ya, desapareció lo real, ahora falta eliminar lo irreal, los fantasmas de las pesadillas que una misma crea, los fantasmas de las luces que uno intenta esconder, los fantasmas a fin de cuentas que no existen.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hay algo más tremendo: desear algo de alguien que no ha muerto y por su naturaleza o género ser incapaz de aportarlo (aún siendo beneficioso para ese alguien)...y es que la extrema sensibilidad es incompatible con la lógica

Anónimo dijo...

Antíogona, la fuerza femenina bajo/y más que el Etna os definió y no la habéis superado. Cuando dijo en su diálogo con el poder: "yo nací para el amor..." y es verdad, sólo esa quimera, expresión de vuestras más profundas raíces instintivas, sólo eso os dinamiza...y os transporta a una insolubilidad del poder en esa fuerza femenina, por el contrario tú alma, el de tus amigas, enemigas y desconocidas encuentran s-i-e-m-p-r-e solucción en ese poder.¿por qué será niña independiente?

Anónimo dijo...

Donde dice "os transporta a una insolubilidad del poder" debería decir " os transporta a una busqueda constante del poder y a una realidad implacable con la consecuente fustración, la insolubilidad del..."