jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Y si el mundo se terminará mañana?


¿Y si el mundo se terminará mañana? ¿Y si este fuera el último día que tenemos en esto que llamamos existencia?

Sería un día más. Sólo un día más en el que algunos harían todo eso que no han hecho y ahora se arrepienten, donde otros simplemente se sentarían a tomar café pensando en su existencia, donde otros correrían buscando un Salvador sin nombre aferrandose a una esperanza probablemente inexistente. Otros irían a la iglesia a redimir sus pecados por temor al infierno y otros se dedicarían a cometer más en esas últimas 24 horas para llegar al paraíso de fuego.

¿Y yo? ¿Qué haría yo si mañana se acabará el mundo y supiera que sólo tengo hoy? Sentarme y escribir, los momentos pasados y los deseos de ese futuro que no existiría. Probablemente yo sería de las que se quedaria tomando café. Sola. Conmigo misma. El mundo se acabaría y tendría que hacer balance. No de sí he sido buena o mala, que ya lo sé, sino de si he vivido o simplemente he pasado por el mundo. Probablemente ese sea el temor de todos, saber hasta que punto hemos vivido y hasta cual podríamos haberlo hecho. Hasta dónde hemos amado y hasta donde nos hemos dedicado a cerrar el corazón en falso.

Lamentaría dejar este mundo sin saber la respuesta a esto último. No saber si tengo o no corazón debajo de todas esas capas que le he puesto a algo que bombea sangre de manera involuntaria. Y sé que pensaría en aquel poema que escribí hace ya unos seis años, "en los besos que saben a vacío"... Pensaría en los secretos guardados, en los sentimientos escondidos, en las miradas disfrazadas tras unas gafas de sol, en las fotos que no he hecho, en las palabras que he callado... Pero de nada serviría... Apenas quedarían horas para decir todo lo que nunca dije... lo que nunca diré. Mis más recónditos miedos...

Si el mundo se terminará mañana lamentaría no haber amado como siempre quise amar. Mi asignatura pendiente radica en el corazón a pesar del todo, lo que algunos me acusaron de infravalorar. Lo que sin embargo sobrevaloro. Sólo un instante lo rocé, lo vi, casi lo sentí... Pero podría decirse que fue hace tanto... Si mañana se terminará el mundo eso sería en lo último que pensaría, en mi estúpida razón que nunca me ha dejado en paz, en el alma compleja que examinaba con minuciosidad las motas del aire con más interés que a su propio interior. Pensaría que soy estúpida y sin embargo no encontraría el camino para desandar mi error y no me arrepentiría de la predicción de los Mayas.

Por eso si mañana se acabará el mundo, diría que casi me hace un favor...


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