sábado, 31 de diciembre de 2011

Adios 2011, Welcome 2012


A veces no nos damos cuenta de cómo pasa el tiempo delante de nosotros mismos. Pasa como un ente desconocido que no se detiene. Porque este minuto es único. Podrá haber más minutos, pero este pasará y de nosotros mismos depende hacer ese minuto inolvidable o uno más de ese entramado temporal en el que pasamos nuestra vida.

2011 termina hoy. En unas horas será únicamente fruto del recuerdo que nosotros mismos le demos. Para cada uno será distinto, porque esa especialidad del tiempo es diferente para cada persona.

Para mí este año ha estado tan cargado de cosas que es imposible recogerlo todo en una sola reflexión. Ha sido el año de empezar de nuevo, el año de cambiar, de lanzarme a la aventura, de descubrir una parte de mí que no conocía. Solamente 12 meses. Solamente otra yo.

Vivir cada segundo conforme a mis instintos ha sido la mejor experiencia de este año. A veces he sentido miedo, a veces he sentido que me equivocaba, que el suelo desaparecía bajo mis pies, pero si ahora miro estos últimos 365 días me siento satisfecha con lo que he hecho. Lanzarme al vacio sin un paracaídas en muchas ocasiones, experimentar más allá de lo convencional de mi vida anterior y no pararme a pensar estará bien, estará mal ha sido determinante en mi persona en este año que muere hoy. El instinto, mi gran amigo ha vencido este a la razón y me siento orgullosa de ello.

2011 será el año del Erasmus. El año de la experiencia Glasgow. De aprender a cocinar y a vivir fuera del nido familiar. Un país extranjero, un idioma distinto, un mundo peculiar, y nuevas e importantes amistades. Ser consciente de lo que es echar de menos a los seres queridos que están lejos, y llorar delante de una carta o una caja llegada desde casa cargada de cosas, pero sobretodo, cargada de sentimientos. Pasar de sentirte sola los primeros instantes a no querer volver pasados unos meses. Evolucionar a fin de cuentas.

Sin duda este año ha sido el año de la amistad, pero de una amistad distinta. Sentir que conoces a una persona desde hace mucho tiempo, cuando sólo han transcurrido pocos meses desde que hablaste con ella por primera vez. El mundo ha cambiado y el modo de adquirir una amistad también. No cambio un café por una pantalla de ordenador, pero a veces una pantalla de ordenador te puede dar la oportunidad de conocer a la persona perfecta con la que compartir ese café. Por el contrario otros que conocía de hace mucho parecen grandes desconocidos ahora.

2011 guardará nombres muy importantes para mí a partir de ahora. Nombres que espero que guarden también los años venideros. Descubrí que la familia es también esa que nosotros elegimos libremente y conseguí “descubrir” más que nunca, a la “hermanita mayor” que tenía adjudicada.

También volvió a despertar en mí, la pasión que había adormecido. La política que siempre ha corrido por mis venas volvió a salir más fuerte que nunca. Una mano inmensamente querida me salvó de ese letargo en el que me había guarecido y me sacó ese aliento que tenía guardado para luchar más que nunca por aquello en que creo.

Este año se acaba, pero para mí se han abierto muchas etapas que no se cerrarán aún. Recordaré 2011 como el año en que se empezó a escribir otro de los capítulos de mi vida. 2011 se acaba pero ese capítulo sigue abierto esperando que las letras lleguen como llegará 2012 en unas horas.

Gracias a todas las personas que habéis entrado en mi vida este año, incluso a los que habéis llegado a mi vida en estos últimos momentos del año. Algo me dice que vosotros y vosotras formareis parte de los numerosos capítulos que están por llegar en 2012.

Adios 2011. Welcome 2012.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El primer fragmento - Le Moulin


Hace mucho que no escribo en el blog. Pero precisamente hoy me he metido en él buscando un fragmento que es muy importante para mí. Porque fue el primer "fragmento" por así decirlo. La primera vez que inspirada por algo no escribí un poema sino un conjunto de letras que reflejaban como me sentía. Y cuál ha sido mi sorpresa al ver que nunca lo había colgado aquí. Por eso os lo voy a colgar. Me parece justo que veáis ese comienzo. Además porque es uno de mis fragmentos favoritos. Desde entonces la banda sonora de Amelie es una de mis favoritas, y esa canción más incluso. Sin duda fue el principio de un fin. De un fin que dio lugar al inicio de otra etapa mucho mejor, mucho más lúcida. Porque como me dice siempre alguien muy querido las personas sensibles somos las más fuertes.  

Le Moulin - BSO Amelie
¿Por qué a veces piensas que hay días en los que no deberías levantarte de la cama?

un piano, una música, una imagen... simples cosas que a lo largo de un día hacen que la cabeza gire y gire y el pensamiento se vuelva difuso, difuso como una mancha de agua en medio del mar....

El pensamiento fluye por la mente como las palabras sobre el papel, sólo un matiz logra diferenciar ambas cosas, pero ¿el qué?
Escribes, oyes, lees, piensas y vives en definitiva, rodeado de cosas que transmiten tanto y tan poco al mismo tiempo. 

Y otra vez la música, el arte, la magia, el tiempo... y todo se pierde en un momento, la elocuencia desaparece, las palabras vuelan escondidas entre la piel y el alma se desmiembra con un solo recuerdo... pero los recuerdos no existen y ¿el alma? acaso es una mentira inventada para escribir... ¿Tú la has visto? pero que importa, a quien le importa su existencia, si hay más alma en una melodía que en mí misma, o en cualquiera... q importa.
Y a veces, como esta, una simple melodía bajada al azar de entre miles consigue hacerme reflexionar y escribir quien sabe si el principio de lo que puede ser un fin.