viernes, 27 de mayo de 2011

Volviendo a la Poesía...

Increíblemente he vuelto a escribir Poesía. Hacía unos 10 meses que no escribía nada que me terminara de convencer. Hoy he escrito dos poemas, así que hoy os colgaré uno y otro día otro. Es sólo Poesía, pero la anhelaba tanto. Espero que os guste, no tiene una rima elaborada, ni una métrica especial, solo son versos que con la lluvia de primavera han surgido encima de un papel.

Encuentra el hueco en el hastío
Halla la luz ufana de la voz
Pierde la batalla que tanto perseguías
Hundiéndote las uñas en el triste corazón

¿Dónde esconces la pasión lejana que sentiste?
¿Dónde guardas la llave que alumbró aquel amor?
La escondiste en el libro que llevabas esa tarde
La enterraste en un mundo perdido de ilusión.

El abismo es tan amplio cuando te asomas
El vacío es lo único que logras contemplar
Las pisadas que sigues a través de aquellas olas
Te llevan a un camino imposible de explorar.

¡Tú que tanto clamabas querer ser libre!
¡tú que querías los hilos de aquel amor cortar!
¡tú que luchabas día a día con esa angustia!
Hoy preferirías sentir eso, a ser tan fría como la mar.

Eres capaz de helar el viento con la mirada,
El hielo corre por tus venas, tan veloz,
Te refugias en unos brazos calientes en el alba,
Tratas de recordar el infame y perdido candor.

Huidizo ente que no te paras a pensar,
Más allá de lo que con tus ojos puedes ver
Anhelas la espina que un día sentiste,
Anhelas aquel imposible que no podías tener.

Y buscas la felicidad etérea de un instante
Y logras abandonar por un momento el ser,
Mas cuando la razón llega a tu mente delirante
Descubres que contigo, tú eres la más cruel.

Huye, vuela, siente y lánzate a ese vacío,
Mas sólo de esa forma uno puedo escapar,
Gana la guerra que sin armas empezaste,
Y dale de esa forma ardor a la frialdad.

Enfréntate al día de mañana sin palabras,
Se capaz de enterrar tu gusto por la imposibilidad,
Aprende a encontrar la pasión por lo que alcanzas,
Lo que agarras en las manos puede ser felicidad.


miércoles, 25 de mayo de 2011

Hojas de reclamaciones...



                   - ¿Podría darme una hoja de reclamaciones?
                   - Lo lamento señorita, pero no tenemos

Lamentablemente la vida no tiene hojas para poder reclamar y las personas somos esos seres generalmente estúpidos que vamos por ella sin pensar en las consecuencias que se pueden derivar de nuestros actos. Vivimos midiendo cada paso que damos, sin ser conscientes de que incluso aunque nos empeñemos en milimetrar cada movimiento, la vida gira y la suma de las partes no siempre tiene que ser eso que hemos considerado como nuestro todo u objetivo.

El vacio. Entre todo aquello que podemos sentir  ese es el peor sentimiento que nos podemos provocar. Vamos por la vida tratando de llenarlo y sin darnos cuenta lo hacemos aún más grande a veces.

Sentir que no eres capaz de sentir nada es la peor de las derrotas ¿y dónde nos quejamos? No hay queja posible. Pues para mal o para bien sólo nosotros somos los responsables de sentirnos así. Esa angustia insaciable que no podemos controlar porque no sabemos por qué ha sido generada. Sabes que no te mereces esa angustia y vuelves a pensar en aquellas palabras que alguien una vez te dijo y que asumiste ciertas: no eres humana. ¿Lo soy? ¿Corre sangre por mis venas? O quizá sólo soy ese ente que se refugia en sí mismo una y otra vez, en su frivolidad, en la frivolidad de sus actos, y en la frialdad enmascarada que siempre construye para protegerse de sí misma.

No debería pedirle hojas de reclamación a la vida sino debería pedírmelas a mí, por empeñarme en hacer de la vida algo más complejo y complicado. Pero en el fondo pienso que para eso estamos, para complicarnos, dejarse arrastrar y fluir por la corriente es fácil, lo complicado y valiente es meterse entre el fango para demostrarte a ti misma que eres capaz de eso y más.

Sentiré vacío y la angustia se refugiará en mí quitándome el sueño. Pero cada mañana lucharé por llenarlo aunque con cada batalla se haga más grande. El día menos pensado no estará, habré ganado la guerra e imprimiré hojas de reclamación para el mundo entero.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Segundo

Un segundo fascículo.Aunque precismente lo último que le escribí. Lo último que consagré a aquella causa

MIL PALABRAS

¿Qué tal si escribimos sin pensar en lo que estamos diciendo? Esa es la maravilla de escribir. Mejor cosas sin sentido que nada. Azul. Gato. Mirada. Coche. Casa…. Hasta el infinito.


Palabras sin sentido que se entremezclen en mis sopas de letras para dejar libres las letras que formen la frase de una vida. Eso sería maravilloso. Poder decir aquello que queremos, sin decirlo. Escondido en una sopa de letras, o en un crucigrama de la misma forma que yo me escondo de mi misma.


Mil palabras. Mil sentidos. Mil desganas.


Y esta vez el verano da una tregua al temporal y sopla el viendo en la noche. El clima nunca me falla. Sería muy raro que lloviera, pero en mi momento de pesar, el tiempo cambia, soplando el aire que hace que se me erice el vello de la nuca, recordándome que estoy viva.

viernes, 6 de mayo de 2011

Os voy a contar una historia por fascículos...

Empiezo mi periodo de exámenes, preexámenes o como queramos llamarlo y ello siempre hace que busque mil cosas para no estudiar. Por ejemplo ser más constante con mi blog. Por ello he decidido, como digo “ser más constante con mi blog” pero de una forma que no me robe mucho tiempo, así lo dedicaré a estudiar. Como siempre podéis leerlo o pasar de ello.

Como ya he señalado alguna vez, hace mucho que parece que la inspiración poética me ha abandonado, y por ello he ido colgando cosas que tenía guardadas, o cosas que he escrito sin mucho sentido. La inspiración me abandonó, cuando abandoné lo que me inspiraba. Por eso he decidido que leáis esas cosas que escribí hace algún tiempo. Esas cosas que aún no he colgado porque tienen ese “sentimentalismo” que a veces empalaga y otras entristece. O que simplemente te hace decir "a esta chica se le fue la cabeza".
Escribo en ellos varias veces el típico “no te olvidaré jamás” y esas cosas. El tiempo me ha confirmado que todo o casi todo se olvida. Que todo marca, pero que todo pasa. El mundo no se acaba en ese instante, por mucho que creas que así será. ¿A quién no le ha pasado?

Es probable que la historia que cuentan mis poemas, mis fragmentos, mis palabras… sea fruto sólo de una percepción, de una “idolatración” que decidí elegir para poder componer versos. ¡Quién sabe! Lo cierto es que en lo sucesivo los que le sucedieron se parecían mucho, generalmente por el hecho de la falta de posesión, la imposibilidad e incluso la apariencia física. Puede que le olvidará, pero sí dejó la “seña de identidad” de aquello que me agradaría en un futuro.

Espero que os gusten. No fue algo escrito para ser leído, sino para calmar los pequeños golpes de angustia que en ocasiones nos embarga a los humanos. Narran una historia sin nombres, sin lugares, sin motivos…sólo pequeños sentimientos que se magnificaron sin saber muy bien por qué. No tienen un orden ni un sentido, porque ¿acaso el amor lo tiene?

Aquí queda la primera vez que lo plasmé en papel sin que fuera un poema:

ME RESIGNO

Me resigno. Soy incapaz de pasar página. Aunque han pasado ya bastantes años no soy capaz de sacarte de mi pensamiento y de mi interior. Mi cabeza, o lo que es peor mi corazón no es capaz de olvidarte. Me he dado varias treguas entre las que consideré que ya no estabas pero me mentía, porque en el mismo instante en que vuelvo a oír tu voz caigo nuevamente en las redes que tienes tejidas a tu alrededor y que son peor para mí que las de la araña más mortal del planeta.

Me he dado cuenta que inconscientemente todos estos años, que son bastantes, mi vida ha girado en torno a ti. Mi poesía, mis canciones, mis recuerdos, mis sentimientos… todo. Lo intentaba disfrazar pero de nada ha servido, cada vez me golpeas con más fuerza y mi conciencia se olvida de todo lo que ha hecho para olvidarte.

Llevo negando este amor desde el mismo día en que te conocí, aunque ese día te odié. Pero desde entonces nadie me ha hecho sentir como tú, nadie genera en mí esa sensación que tú logras con tu mera presencia, con tus simples palabras, con tu leve roce… con mi breve locura.

Tú que has reducido mi voluntad a nada, a menos que nada, tanto que podrías pedirme cualquier cosa porque te la daría sin rechistar. Vivo constantemente en mi mundo de sueños, el único lugar donde te tengo en mis brazos, el único lugar donde puedo dar rienda suelta a mis fantasías porque pensar que tú me ves, no es más que una fantasía que nunca será realidad.

Mi vida ya no sé hasta qué punto me pertenece o te pertenece a ti. No sé hasta qué punto eres capaz de doblegarme pero no creo que haya nadie que tenga más poder que tú para ello. Estas en mis sueños y en mis pesadillas, de día, de noche y a todas horas. Pero ¿para qué? Para atormentarme cada día, cada hora, cada segundo, porque cada instante que tu nombre o tu imagen aparece en mí mente es peor que sentir el peor de los dolores.

Me miras pero no me ves y eso duele tanto…, estar a tu lado y saber que no existo más allá de la simple niña que vaga a tu alrededor. Nunca he existido para ti, aunque lo más doloroso es saber que nunca existiré, que nunca te darás cuenta de que me tienes.

Cómo una vez escribí en uno de mis poemas “esos momentos que te veo estiro, mas solo de esa forma estoy a tu lado, mientras el aire de tu voz respiro” y con eso me conformaré hasta que al final mi corazón deje paso a la razón de olvidarte…

martes, 3 de mayo de 2011

Miedos

Después de ayer no puedo dejar de escribir algo sobre la soledad, o el miedo a estar solo. Cualquiera que siguiera ayer un poco mi TL se daría cuenta de que tengo pánico a quedarme sola en sitios “desconocidos” o ajenos por decirlo de algún modo. Aunque incluso en mi propia casa me cuesta quedarme sola de noche. En cierto modo, cabe decir que soy una miedosa ante muchas cosas, ayer le toco a la soledad, otro día será otro de mis tantos miedos.


Esto me hace reflexionar sobre la soledad y aquello que nos ayuda a paliarla. Muchos hablan de que no les da miedo quedarse solos. Y no sólo en lo referido a un habitáculo, sino a la soledad en sí misma. Personalmente considero que hay pocas cosas peores a la soledad, y siento admiración por aquellos que consideran que pudieran vivir solos en un mundo rodeado de entes.

En el fondo siempre he pensado que esa es la peor soledad, la de estar rodeado de gente y sentirse solo o sola. Pero ahora no me refiero a esa soledad. Sino a la soledad física. La de encontrarte sin nadie. Todos necesitamos a veces de esos pequeños momentos de soledad, pero es tan infinita la soledad que terminar siempre en ese punto me parece, cuanto menos terrorífico.

Ayer pase una noche sola, en una casa ajena, teniendo que luchar contra el insomnio que me generaba la inseguridad que me generaba la situación. Lo raro es que es una casa en la que he dormido más veces, por lo que no me era del todo extraña, pero siempre con amigas, nunca sola. Parecía que las paredes se me caían encima y si no hubiera sido por mi incipiente catarro y la temperatura gélida de fuera, probablemente me hubiera puesto un abrigo y hubiera estado dando vueltas por la ciudad hasta la hora de coger el autobús destino Madrid. Pero no era factible por lo dicho. Prefiero la soledad de la calle, a pesar de la inseguridad de andar a altas horas de la madrugada por ella, a la soledad de una casa con sus sombras.

La soledad, ese ente que en ocasiones me aterroriza me hace reflexionar. ¿Se sentirá el resto como yo? ¿Cuál es la perspectiva del resto respecto a esto?

Finalmente gracias a Twitter me sentí más acompañada, como si a través de algo tan pequeño como un iphone pudiera sentirme más segura o arropada por aquellos que me hablaban y me daban consejos para poder conciliar el sueño. Logré vencer en parte al insomnio a base de chocolate, música y los medicamentos para la garganta. 3 horas de sueño que han supuesto más de lo que esperaba dormir.

Sólo decir, porque la soledad es a veces tan terrorífica, otras tan magnífica, otras extrañamente difícil de conseguir, otras infinita… en el fondo porque la soledad es algo tan presente y a la vez tan lejano. Quién sabe. Quizá sea que la falta de sueño me empieza a pasar factura y ya no sé ni lo que escribo. Solo sé que a pesar de adorar la ciudad, la soledad hacia que quisiera huir hacia donde fuera, pero lejos…

Esto son solo palabras, meras reflexiones ya sabéis. Pero pensarlo ¿por qué la soledad nos genera a veces tales miedos?