lunes, 24 de enero de 2011

Duele

Como me duele, pensar en ti. Como me duele verte. Cada día pienso que he superado este amor que siento por ti pero cada vez que te veo todo aquello que he construido respecto a esa idea se derrumba llevándome de nuevo al principio de mis desdichas.

Tus ojos que son para mi peor que el fuego abrasan mi interior, mi corazón, mi sentir. Jamás lograré reponerme a ti. El tiempo no juega en mi favor, que mentiroso fue aquel que dijo que el tiempo lo cura todo. Yo creo que me siento aun peor ahora que cuando empecé a sentir esta atracción devoradora por ti. El mundo se confabula en mi contra. El destino malvado no me deja avanzar y yo me siento aquí, vacía, inmensamente diminuta a tu lado.

Simplemente el recuerdo de haberte visto hoy remueve mi estomago dejándolo a la deriva en un mar de sueños, o mejor dicho de pesadillas.

No soy para ti nada. Mejor dicho no soy nadie. Y tú eres mi todo. Si la discreción con la que tengo que abordar este amor que me embarga no fuera tanta estaría llorando como nunca.

Siempre pienso en que verte es lo que me hace falta. Me doy cuenta ahora que es lo peor que puedo hacer. No debería verte nunca. No debería buscar los encuentros ocasionales contigo. Ahora entiendo eso de que para dar un buen discurso improvisado es necesario un mes de preparación pues cada vez que se supone que nos cruzamos por casualidad yo he buscado tanto ese momento….

El tiempo pasará, yo pasaré con él, pero tú no pasaras conmigo…

sábado, 22 de enero de 2011

¿Vendrá?

Un nuevo poema. Versos que recuerdo en mis tardes de estudio.

¿Vendrá?


Mi cabeza está girando en torno a la música,
dulce la melodía en mi interior suena,
pero dentro de las notas hay algo que retumba,
es mi imaginación que entre los tonos vuela.

Pienso sentidamente en un momento,
estoy sentada, ante mis papeles como niña en una escuela,
tus palabras oigo de lejos en mi espalda,
palabras que quiebran mi interior, cual herrero martillea.

La luz de una tenue lámpara me ilumina,
mientras mis dedos con un bolígrafo juegan,
tratan de no pensar en tus ojos, tu mirada,
tratan de apartarte de este alma lisonjera.

Sin embargo tú no vienes
y en la frialdad te alejas.

Entonces mi cabeza desaparece en ese instante,
y la ira en mi interior clama ¡si te tuviera!
tal es el pensamiento inerte que desprendo,
¿cuán grande es la locura que me espera?

Aún recuerdo las historias que me contaste
las siento mientras alguien toda de un piano, las teclas,
no desaparecen en la noche mis sueños,
sino que brillan en mí como la llama de una vela.

¡Te ame tanto y aún no sé si es así!
tengo miedo a que mi corazón en la tragedia muera,
lo veo ya moribundo en un rincón,
y me pregunto ¿sobrevivirá fuerte a una nueva primavera?

Sin embargo tú no vienes
y en la frialdad te alejas.

Sigo esperando que a mí te acerques,
y espantes de aquí esta interminable espera,
pero sigo hundiéndome en los charcos,
de barro, lodo y de gris piedra.

Mi alma en un instante parece que se rompe,
mi corazón lentamente se despieza,
y el dolor que tras la cortina de humo escondía,
vuelve a mí convertido en cruel tormenta.

Están tan perdidos y olvidados mis deseos,
y están a veces de mí tus manos tan cerca,
sin embargo no las puedo ni levemente rozar,
y es tan sentido sentir en mí esta pena.

Pero recuerdo de tu imagen los secretos,
esos que para mí son tan oscuros como hiedras,
las lágrimas imagino que caen por mi rostro,
y los pinchazos duelen como si el alma pereciera.

Entonces veo que no vienes
y tristemente mi soledad se queja.

sábado, 15 de enero de 2011

Basado en un poema

Como siempre antes de exámenes, la pasada semana, para seguir mis manías habituales en estos asuntos, me leí las Rimas de Bécquer una vez más. ¡Cómo si me hiciera falta leérmelas porque no me supiera la mayoría! Para muchos un libro muy trillado, para mí el primer libro de Poesía que me compre, y el primer autor que me descubrió, como él dice, que un Poema cabe en un verso. Soy de las que opina que a Bécquer le ha hecho mucho daño esa "popularidad" entre las colegialas, que llenaban sus carpetas con sus trillados versos. Pero la magia de Bécquer está en esos poemas que no todo el mundo se sabe. Los poemas que a mí por ejemplo, cada vez que los leo me recuerdan una historia pasada distinta, que soy capaz de leer una y otra vez y según el estado de ánimo encontrarles uno u otro significado.


Pero en verdad esta entrada no tiene como objetivo defender a Bécquer de aquellos que no le terminan de apreciar. Sino la reflexión que uno de sus poemas me produjo. Hablo de la Rima LXXXIX, para aquellos que no la conozcan es la siguiente.


Una mujer me ha envenenado el alma
otra mujer me ha envenenado el cuerpo;
ninguna de las dos vino a buscarme,
yo de ninguna de las dos me quejo.

Como el mundo es redondo, el mundo rueda.
Si mañana, rodando, este veneno
envenena a su vez ¿por qué acusarme?
¿Puedo dar más de lo que a mí me dieron?


Entre muchas otras, esta vez me quedé con esta. Porque a fin de cuentas es verdad. El mundo gira. ¿A quién no le han hecho daño alguna vez y lo ha guardado creyendo que eso le serviría en un futuro para prevenirse y afrontar otro "ataque"?

Pasamos por esta vida siendo humanos, unos más que otros. Todos susceptibles de envenenar y de ser envenenados. Unos más sensibles, otros más duros, otros débiles que juegan a ser leones, y otros y otros… Envenenarse nos ocurre a todos, ¿cómo ser capaz de no transmitir ese veneno?

Yo una persona envenenada (como dice el poema por dos personas distintas), ¿cómo puedo seguir creyendo en que el mundo no nos quiere envenenar? Imposible de no tener la certeza de no transmitir ese veneno me alejo de cualquiera susceptible de caer, no quiero ser como aquellos que vinieron a envenenar, aunque no fuera su intención. Quiero guardar ese veneno hasta que desaparezca, pero como el mundo gira no se cuanto podré guardarlo antes de soltárselo a alguien involuntariamente.
Y busco la huida. Mi instinto más primario, huir. Eso que tanto me gusta y que generalmente sigo, porque cuando no lo sigo me acabo estrellando. Huir. ¡Qué bien suena para mí! Siempre buscando algo preciso, algo que cumpla o que quiero y cuando parece que lo encuentro, el pánico me dice que he de huir. Miedosa por naturaleza, mi peor enemigo soy yo, que no confío en mi misma, que soy mi abogado y mi verdugo, que soy esa cabecita pensante que no es capaz de abandonar la racionalidad.

Quien dijo que no era humana se equivocó. Soy humana como la que más. Mi problema es peor aun que haber perdido la humanidad y es que me da tanto miedo lo humana que soy que me pongo las mil corazas protectoras de veneno. Por suerte o por desgracia, hay cosas para las que el acero no está preparado y ese veneno llega.

Como envenenada escribo, algo que seguramente no tenga mucho sentido. Pero me gusta divagar, perderme en mi mundo y escribir sin saber muy bien lo que digo. Una forma de conocerme a mi misma, una forma de darme al mundo a conocer. Escribir… Y recuerdo que no he sido capaz de volver a escribir un poema, ¿será culpa del veneno? ¿será el precio a pagar? Quién sabe. De momento lo dejo aquí. Una reflexión como otra cualquiera, de un sábado cargado de melancolía, cargado de metáforas que a fin de cuentas son los hilos que mi corazón lían.

martes, 11 de enero de 2011

Querido Derecho

Entre mis largas horas de estudio, me suelen venir a la mente algún que otro verso. Generalmente sobre algún tema mitico en mí, pero de vez en cuando escribo sobre cosas sin sentido, como el derecho internacional, asignatura que tengo actualmente y de la que tengo el viernes el examen. Así que aquí os dejo un poema que el otro día durante mi larga noche de estudio escribí. Espero que os resulte divertido.

Derecho Internacional público
Amor de mis amores
Me estoy volviendo loca
Sólo veo subrayadores.
Ha muerto mi esperanza en ti
Y suplico que me abandones
No quiero verte en Septiembre
Moribunda entre calores.
Se ha esfumado lo esperado,
Que era aprobar de forma fácil,
Ojalá Mariño obre un milagro
Y me ponga una nota grácil.
El alta mal, el arbitraje y la responsabilidad
Parecen mucho más entretenidos,
De lo que son en verdad.
Y entre sollozos la poeta se despide
Sin saber si volverá,
Pues no sabe si al derecho,
Esta noche de estudio sobrevivirá.

*(Mariño: profesor de Derecho Internacional en uc3m. Reputado internacionalista, y espero que muy bueno corrigiendo y poniendo el examen) :)

domingo, 9 de enero de 2011

Dos poemas. Un pasado

Naturaleza

En la hoja de otoño está la espina
A la que mi corazón esta expuesto
Esperando ese destino funesto
En el que la felicidad termina.

Muéstrame sin temor ni miedo el gesto
De esa nube que en el cielo camina
Que es lo único que a mi alma domina
Mas si tú no estás al mundo detesto.

La soledad de un beso amargo
Y el llanto de nubes en la vidriera
Me hacen ver esta pena con que cargo.

Si mi destino junto a ti estuviera
Y en andar así en el camino largo
No habría en el mundo más quien te quiera.



Soledades

Soledad que me llena de locura
Que a un ángel hace despertar contigo
Te convierte en un desprecio divino
Y en mi cabeza tu mirar retumba

Tus ojos y tu traidora dulzura
Hacen de mí, un triste y gris suspiro
No sales tú de mi amargo camino
Y cavas con ello mi final tumba

¿Quién fuese nota para ser aguda?
¿Quién fuese alma para no estar vivo?
¿Quién fuese el silencio que tu voz escucha?

Es tan dulce ver el viento tranquilo
Y las nubes entre la limpia luna
¡todo lo que me hace soñar contigo!

lunes, 3 de enero de 2011

¿Qué es lo que conocemos como amor?

Es entonces cuando recuerdo sus manos,
sus ojos, su dulce voz.
Es entonces cuando mis recuerdos y mi fantasía
se entremezcla con la realidad.
Es entonces cuando mis sueños huyen
Y buscan la candente y perdida ilusión.
Es entonces cuando con un solo susurro
vuelvo a mí su efímero mirar.

En principio escucho, revivo y siento
Las cosas que ya no pasaran.
En principio la mirada escurrida sin sentido
Se cruza con tus ojos sin dolor.
En principio es la luz de las hojas del otoño
La que me ahoga sin cesar.
En principio son mis besos, mis pasiones
Las que brillan frente al sol.

Pero esto que sin ti yo he construido
Teniendo entre mis manos este ardor.
Pero esto que se escurre del deseo
Y que sin fuerzas intento calmar.
Pero esto que vuela tras la cometa
Como un grato ruiseñor.
Pero esto que me inunda lentamente
Esto … gime como las olas del mar.

Sin embargo que haría yo por ti
En este mundo singular.
Sin embargo no puedo escribir los versos
Si no sale de ti la inspiración.
Sin embargo son los latidos de este alma
Los que inundan mi pensar.
Sin embargo son mis sueños en la noche
Los que me recuerdan sin tí la pasión.

 ¿Y es qué es todo en esta vida tan difuso
Tan estúpido a mi pesar?
¿Es qué es todo una mirada para abrir
Sin necesidad este necio corazón?
¿Es qué es todo sufrimiento
Lo que en la vida hemos de pasar?
Es que es esto lo que en el mundo
Se conoce como amor.

sábado, 1 de enero de 2011

Una jugada del azar

La primera entrada del año. No la he elegido yo sino la casualidad, o el azar. Hoy haciendo limpieza entre mis cosas he encontrado un cuaderno que pensé que habia perdido. Es curioso porque es un cuaderno que me compré en una excursión por una ciudad sólo porque me había quedado sin batería en el móvil y no tenía donde escribir lo que me atormentaba en ese momento. Un cuaderno sólo para tres hojas y un poema. Algo que en ese momento me pareció increíblemente importante de guardar, escribir y recordar y que luego no volví a leer ya que pensé que me lo había dejado en el banco donde me senté a escribir.  Por suerte no lo perdí sino que estaba metido en el último rincón de un bolso que muy de tarde en tarde utilizo en mis viajes. Hoy lo he podido volver a leer, y me ha parecido justo colgar lo que escribí. Espero que os guste.


"Hoy estoy de turista en una ciudad que pronto odiaré. Sabina me acompaña en este viaje de peregrina por los sitios por los que ayer paseaba con otro ánimo. Ayer no me sabía su historia, pero ahora para mí ya tiene una. Una historia más de las muchas que habrán vivido. Para mí una historia para el recuerdo, o quizá para el olvido, quién sabe. La sensación que ha recorrido mi cuerpo esta mañana era la de la total indiferencia. Por una parte me resulta inocuo y por otro me gustaría echarme a llorar ahora mismo, aunque no tenga lágrimas.

La Iglesia de esta ciudad, uno de mis monumentos favoritos, con sus turistas y su canto gregoriano son el mejor sitio para estar. Me trae paz. Pero ¿qué me pasa? Mientras caminaba por las calles, teniendo claro mi destino, tantos pensamientos han cruzado mi cabeza, tantos y a la vez tan contradictorios.

No valgo para el amor real. Hay algo en mí que no funciona en ese punto. Algo que debió morir en algún momento antes de llegar aquí.

Y hoy me siento como Emma Bovary. Nunca me había sentido tan cerca de ella y tan lejos de mí. No hay alguien a quien culpar más que a mí, y me gustaría tanto poder culpar a alguien. Poder odiar a alguien… y sin embargo no es nadie.

¿Eres feliz? La pregunta hecha. ¡Feliz! ¿qué es la felicidad? Sino un instante en el que el mundo desaparece para tus sentidos. No era feliz, cuando contesté a esa pregunta no hace muchas horas. Quizá un poco. La felicidad es tan subjetiva, tan llena de sujetos, que nunca será plena.

El ser humano es un inconformista y yo un ser estúpidamente racional, por lo que la felicidad para mí es tan efímera que con una gota de agua puede desaparecer. El mundo hoy no es más distinto que ayer. Mismo día, mismas horas, mismos segundos. Y para mí, ¿hay algo distinto? Por desgracia sigo siendo esa poeta que se encierra en su escritura, que ansía huir del mundo, y como diría Bécquer "Yo en fin soy ese espíritu, desconocida esencia, perfume misterioso, de que es vaso el poeta."

El sol me dice que debería estar alegre pero aquí entre estas paredes viendo la belleza de esta catedral que ayer no veía, la tristeza es más fuerte.

¡Habría tanto que contar y tampoco que decir ahora mismo! Y buscando en la cúpula de esta iglesia obtengo tan pocas respuestas. Él pasará, yo pasaré y el tiempo pasará para nosotros, en mundos separados. Dos no es igual que uno más uno como canta Sabina, y por eso nuestro dos no ha sido capaz de salir en el resultado.

Prefiero quedarme aquí meditando en este edificio que salir al mundo exterior donde todos mis fantasmas me persiguen, donde todo me incita a pensar. Prefiero quedarme aquí para no ver a la luz del día mi vacío interior.Fría. Mas que fría es hueca. El amor para mí se tendrá que limitar a mis poemas, a mis novelas, a mi imaginación robada de los libros.

El amor para mí no existe, porque para mí la palabra amor tiene un significado que pocos pueden compartir, un significado más allá de lo que cualquiera pudiera entender.Es de otro siglo, de otra época, de otro país e incluso puede que de otro mundo.

Adiós pequeño fragmento, la ciudad me espera, quizá haya otra parada más para un poema."

Y el poema llegó:

El mundo es mi destino
Mi soledad mi único equipaje
Mis lágrimas mi único alimento
Los recuerdos lo único que me ame.

El sentido vuela en un poema
La mentira es mi única verdad
Mi corazón una máquina de hielo
Algo etéreo, una catedral.

Esperanzas que se unen para nada
En mi rostro, rastros de maquillaje
La noche pasada, la noche perdida,
Y mi alma ,se escapa de viaje.

Pasión dormida, pasión eterna
¿dónde has ido tus ramas a colgar?
¿Por qué haces que en mi día a día
Me siento tan fría como la mar?