viernes, 31 de diciembre de 2010

Adios 2010

Otro año se va. Otro año que pasa por delante de nosotros. El tiempo ese ente imparable que nos persigue vuelve otra vez para decirnos que no podemos derrotarle.


Es probable que mi análisis personal del año que se marcha os resulte indiferente y no os interese en absoluto. Pero es una costumbre en mí y este año no va a ser menos. Personalmente 2010 será uno de esos años que guardaré en mi memoria. Un año que me ha hecho al final volver a otro que creí olvidado.

Analizando hace poco mi agenda descubrí que había cambiado más de lo que pensaba desde enero a diciembre. Empecé el año con una mentalidad muy distinta a la actual. Ingenua e inocente me choque con las verdades que nos depara el destino. Volví a mi esencia y después implacable la desterré.

Es para mí el año de la Poesía. Mi adorada Poesía. Me atreví a plasmar en un pequeño “poemario” todo lo que había construido en estos años. Aunque todo tiene su parte mala, una vez hecho eso, no fui capaz de volver a escribir un solo poema. Espero que 2011 desentierre a las “musas” de nuevo o no sé qué será de mí.

En 2010 conocí a gente fantástica y tuve a mi lado a personas maravillosas. Este año también ha sido para mí el año que pase de ser una especie en extinción a ser alguien normal. El año que mi sueño favorito me decía que era cada vez más lejano; el año que baje al invierno de nuevo; y el año que me recuperé de mi misma y subí sola a las nubes.

El año que tuve que pasar por el quirófano por una tontería, dos veces, y en ambas me aferraba al mismo recuerdo para mantener la calma, mientras el cirujano me dejaba una cicatriz visible cerca del órgano que mas dañado se ha quedado este año.

El año de Cuba, de Marrakech, de Zamora y de algún sitio más. El año en que mis amigas han sido aún mejores si se puede y me han enseñado cada día una cosa nueva.

Para terminar diré un “algo” de cada mes, algo que sólo con leerlo un instante desempolve todos mis recuerdos de este año que me deja. Porque por mucho que lo niegue soy una sentimental.

ENERO: cayendo en mis errores
FEBRERO: Cuba y Quirófano
MARZO: Despierta
ABRIL: un añito más mayor
MAYO: Recayendo más que nunca
JUNIO: Yo puedo y quirófano de nuevo
JULIO: La edad de la inocencia
AGOSTO: Querido Madrid
OCTUBRE: Orgullo y Prejuicio
NOVIEMBRE: Por el placer de escribir a las rosas en invierno
DICIEMBRE: volviendo a 2008 y sin saber nada

 Así 2011 se presenta como el año de los retos, aunque hay uno que es el más importante de todos. En 2011 descubriré quién soy y cómo soy. Pese a cualquier cosa me descubriré a mi misma.

 ¡Feliz año y espero que cuando estemos peor estemos como ahora!

jueves, 30 de diciembre de 2010

La década que se va

Con 2010 no sólo despedimos un año, sino despedimos una década. Todos tendremos grandes recuerdos de estos diez años que han pasado y a mí me apetece compartirlos.

Esta década ha sido para mí muy importante ya que a mis 21 añitos puedo decir que es la primera en la que he vivido de verdad. Ha tenido sus puntos malos como no, pero también sus puntos maravillosos.

Ha sido la década de aprender, de crecer, de descubrir y también de caer. En estos diez años, como todos, he evolucionado, he pasado por la temida etapa de la adolescencia y alcance la mayoría de edad. Quizá no toda la década, pero estos últimos años los recordaré probablemente el resto de mi vida. Conseguí caer al infierno y volver a subir, conocí a las que probablemente sean las personas más maravillosas que podía conocer y aprendí que la vida pasa tan rápido como el recién estrenado ave Madrid – Valencia.

Descubrí la Poesía y la magia de la literatura. Ha sido la década en la que pensé que lo mío era la política, y en la que luego me di cuenta de que tenía demasiada ética y demasiados principios para ello. Es la década en la que guiada por un impulso o instinto acabé haciendo Derecho y Economía, y es la misma década en la que pensé dejarlo todo por ser filóloga hispánica. La década de la universidad y con ella la madurez y el desfase, la década en la que cada día quería ser una cosa distinta con el único objetivo de ser feliz.

La década del instituto, la década de la rebeldía (bastante light todo hay que decirlo), la década en la que de un grano de arena hacías una montaña, la década de descubrir los verdaderos amigos, la década en la que fingí ser más mala de lo que soy, la década en la que dejé de ser especie en extinción, la década en la que me enamoré de mi imposible, la década en la que confié en quien no debía, la década…la década de tantas cosas importantes para mí y puede que tan irrelevantes para el resto.

En definitiva estos diez años que se van, dejan su huella para mí, ya que en el fondo ha sido la década en la que tuve mil caras sin saber cuál era la mía y en la que empecé a descubrir como soy, o más importante como quiero ser.

Espero que para vosotros estos diez años también guarden los recuerdos más bonitos que podáis tener y os deseo que los próximos diez sean mejores si se puede.

Adiós a diez años para el recuerdo.

lunes, 27 de diciembre de 2010

El cielo y la Poesía

Uno de mis últimos poemas, una lira inspirada en el cielo de Madrid, donde apenas hay estrellas, pero si las buscas las encuentras, quizá no en el cielo pero sí en las miradas de esos madrileños que aún recuerdan el cielo estrellado de verano.


El cielo y la Poesía


Cuando miras al cielo
oscuro de la capital serena,
el aire como el hielo
en la cabeza truena
al ver sólo una luz muerta de pena.

La ciudad y el color
le han quitado su brillo y hermosura,
mas tiene aún el candor
blanco de la locura
que en la noche atrapa tu ternura.

La urbe la acompaña
y la ahoga y la cubre con su rüido,
es como una mañana
donde todo se ha ido
no existe su fulgor, ya se ha perdido.

A solas, sin abrigo
recuerda el pasado del universo,
es ahora un espigo
que ya vaga disperso
buscando junto a ella un esquivo verso.

¿Pero qué es una estrella
sino un ánima en la noche arrasada,
una lánguida huella,
una abatida amada?
Es quizá del poeta una mirada.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Invierno de mis entrañas

Como últimamente no escribo nada decente de compartir sigo recurriendo a mis trocitos de pasado. Este data de septiembre de 2008. Uno de mis favoritos. Porque el invierno y el infierno no son tan distintos, ni están tan lejos.


Invierno de mis entrañas

Porque si no me besas tú, los besos saben a vacío,
porque si miro los ojos de otros no me encuentro en su interior,
porque si me acarician otras manos no vuelo tras de ellas,
porque cuando busco cariño en otros brazos no vibra mi voz.

Has conseguido hacerme hielo que quema a otros y no a mí,
has logrado que sea inmune, mas no de ti, sino al amor,
pues cuando otros con pasión me buscan, fríamente los rechazo,
buscando en sus palabras tus suspiros, tus besos… mi razón.

De nada sirve que otro arda dentro de mí sin sentimiento,
si mi cabeza juega con tus recuerdos mientras finjo mi pasión,
de nada sirve oírles recitar en susurros bellos versos,
si en mi memoria solo oigo los que recuerda mi corazón.

Y sin ti mi frialdad se hace patente, la descubren los demás,
ven que la llama del deseo no está encendida en mi interior,
sueño con que eres tú quien en mi pecho esparce su pelo,
y es entonces cuando en mi invierno siento el lejano calor.

martes, 14 de diciembre de 2010

El único sincero el pavo


Otra vez Navidad. Llevamos viendo las luces en la calle y en los escaparates desde el mes de noviembre y viendo la publicidad para que compremos lotería de navidad desde julio o agosto. Siempre igual, “Navidad = Consumir”, diría como economista.

La Navidad es la época del año en la que sale la parte más falsa de nosotros. Todos felicitamos a gente a la que a veces ni siquiera saludamos un día normal, ponemos sonrisas por la calle a nuestros vecinos a los que a diario criticamos y nos dedicamos a decirle a todo el mundo felices fiestas cuando seguramente a alguno deseemos que le pille un tren. Me incluyo dentro de esta afirmación. Pues yo misma he enviado mil correos de navidad y he puesto una foto navideña en mi perfil.

¿Pero por qué hacemos esto? Verdaderamente no tengo ni idea. Y eso es lo que me lleva a esta reflexión. Yo que odio la Navidad, que si las luces, las bolitas, el belén.... aunque dejé hace años de decorar mi casa, todo parece distinto en Navidad, todo está impregnado de ese aire empalagoso de turrón y polvorones que tanto detesto.

Es una fecha más, el 25 de diciembre, no entiendo que tiene de especial. ¿Quizá el 31? Ese sí me gusta, porque supone un avance de la vida, abandonamos un año y esas cosas. Pero el 24 ¿o el 25? ¿No somos acaso los mismos, no tenemos la misma vida? Bueno si cenamos el triple y luego al día siguiente decimos "oh la Navidad, ¡qué bueno estaba todo!" cuando llevas 3 meses cenando atún o un yogur para enfundarte en el precioso vestido que te has comprado para la ocasión.

Cada día y analizando el comportamiento de las personas de mi alrededor, y basándome en la teoría de que todos como ovejas actuamos igual, estimo que la Navidad la inventaron verdaderamente los grandes centros comerciales, como ya muchos han dicho. Porque ni crisis ni nada, todo es consumismo, gastar, comprar amparándonos en un sentimiento que ninguno sentimos. Pero bueno sigamos siendo falsos, ¿no lo somos durante todo el año? pues por un día más no pasa nada.

Así que en lugar de decir FELIZ NAVIDAD a partir de ahora diré: ¡MENUDA FALSEDAD!

viernes, 10 de diciembre de 2010

A ti, mujer

La primera critica positiva, referida a mi "poemario" me la han hecho por este poema. Por eso he decidido colgarlo. Lo escribi allá por el mes de junio de este año y es uno de mis favoritos. Espero que os guste.


A ti, mujer,
que tienes todo lo que yo deseo,
todo lo que ansío,
Todo lo que espero.

A ti, mujer,
que has conseguido retenerle,
con tus artimañas pérfidas
con tus besos breves.

A ti, mujer,
que le embrujas cada día,
recurriendo a sentimientos,
recurriendo a fantasías.

A ti, mujer,
que envenenas mi destino,
dejando mi interior hueco,
dejando mi ego herido.

Te echo a ti toda la culpa,
de mis desgracias sentidas
aún sabiendo que es mentira,
mientras la realidad me inunda.

Eres egoísta por guardarle,
pues yo lo haría en tu puesto,
y a pesar que lo detesto
yo no puedo reprocharte.

Mas volviendo a mi certeza,
la cruel verdad que me decora,
el sentimiento que me estorba,
el horrible pesar de mi cabeza,

donde sin dormir, duermo contigo
cuando mi pesadilla me despierta,
cuando mi tortura empieza,
donde con tu sin vivir, yo vivo.

Tú estarás siempre en su ser,
aunque eso signifique mi locura
pues si él es feliz con tu ternura,
de su felicidad respiraré.

jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Qué hay detras de una lágrima?

Porque nuestros ojos dicen muchas cosas y a la vez no dicen nada.


¿QUÉ HAY DETRÁS DE UNA LÁGRIMA?

Lloro, lloramos, y sin embargo reímos. Vivimos pendientes de las lágrimas, que no sabemos si son verdad o mentira. Las personas lloramos de alegría, de tristeza, de vergüenza e incluso de mentira. Lloramos por llorar, lloramos por fingir, lloramos sin pensar y lloramos muchas veces por vivir.

A veces lloramos porque llueve o puede que llueva porque lloro, el alma del poeta se revela y en el alma todo ya parece solo. Pero acaso, ¿no es peor llorar sin lágrimas? Cuando lo que llora es tu interior y no tus ojos, cuando llora el desconsuelo con dolor, y no necesitas un pañuelo para calmarte. Y sin embargo muchas veces eres feliz y sientes ganas de llorar, y no lo entiendes ¿Qué extraña sinrazón?

La lágrima, la soledad, la mirada, el poeta…y vuelvo a escribir lo que deseo, lo que siento, lo que vivo, mi alma se enfrenta al tiempo y otra vez una mañana lluviosa escribo. El caer de las gotas me recuerda mi pasado, cuando mis lágrimas brotaban…solas… El ser vuelve a mí como las palabras al papel y me entran ganas de llorar esta mañana. Miraré el lado positivo, si lloro mis ojos brillaran más cristalinos en sus bóvedas azules.

Pero no todas las lágrimas son de verdad ¿acaso no llora el actor en la tragedia? ¿No llora el niño cuando quiere llamar la atención? ¿No lloramos muchas veces solamente por destacar en nuestro entorno? Y es entonces cuando aparece nuestro lado victimista, nuestro lado hipócrita, nuestro lado cínico, que quizá sea lo que somos…

Ocasionalmente lloramos de verdad y ahí encontramos la vergüenza. Lloramos no de vergüenza sino con vergüenza. Lloramos en soledad, con nuestro interior, esa es la lágrima de verdad. Puede que un acto quiebre nuestro fondo y necesitemos lágrimas para calmarnos, y es entonces cuando queremos que nadie nos vea, cuando se nos está desmembrando el corazón, el alma o la razón.

Pero las peores lágrimas no son de amor, sino de rabia, de dolor, de odio. Esos sentimientos tan ardientes y desconcertantes que nos duelen más que el viejo amor. Cuando te despiertas y duele, y duele aún más porque te duele y sabes que no debería. Así estoy yo, llorando porque lloro sin llorar y decoraré este jardín con mis lagrimas…que dejarán la terraza como un manto de lunares con sabor a sal.

martes, 7 de diciembre de 2010

Meditaciones bajo un paraguas

Hoy llueve, y como todos los días lluviosos ha terminado haciéndome reflexionar.

Parece que en días como hoy la ciudad se queda vacía para una joven escritora que ve la vida con ojos de niña.

No veo los coches, ni las personas que corren para alcanzar el autobús, sino que solo veo las burbujas que crea la lluvia al golpear en los charcos y que viajan rápidamente para acabar colándose por la alcantarilla más cercana y deseo ser como ellas y caer y viajar.

Parece que los árboles son los únicos seres que pueden verme y que me saludan empujados por el aire para llevarme de nuevo al mundo irreal en que cualquier niña ansía vivir.

Los días de lluvia provocan que cambie mi estado de ánimo, o quizá el clima cambie con mi estado de ánimo, ¿quién sabe? Son vagas reflexiones que hacen que caiga en la inconsciencia.

Y entonces mientras viajo en el autobús vuelvo a la realidad, esa en la que las personas cargadas de inquietudes corren evitando la lluvia y los charcos, como a mí me gustaría evitar los problemas. Los coches pitan sin cesar para poder avanzar unos centímetros más que el que va a su lado y todo parece formar parte de una película que un espectador anónimo contempla con la mayor de las indiferencias.

Los días de lluvia consiguen sacar mi parte más melancólica o más poeta haciéndome ver en cada instante una metáfora e inspirándome un poema con cada gota de lluvia que cae sobre mi paraguas y que retumba en mi interior.

Y llego a casa sin ganas, porque adoraría poder vagar caminando libremente bajo la lluvia, sintiendo como cada gota cae sobre mí, mezclándose con mi pensamiento ese que vive en el mundo de los sueños.

Nunca dejéis de soñar, y menos en los días de lluvia, pues la realidad no vale la pena muchas veces mientras que nuestros sueños siempre serán imposibles de vivir, ¿y acaso hay algo más emocionante que lo imposible?

domingo, 5 de diciembre de 2010

Un soneto

Como últimamente parece que la Poesía me ha abandonado, recurro a mis poemas pasados, a poemas que escribí no hace mucho y que ahora me encantaría poder escribir. Aquí os dejo un soneto, fruto de una de las pocas veces que pude condensar la inspiración en una forma definida...


Miradas, palabras, recuerdos


Miradas perdidas en un agua tan oscura,
tan oscura como la mancha en una madera,
y triste mi corazón la tenue luz espera,
para encontrar tus ojos entre la fiel locura.

Las palabras que se esconden en esta amargura,
no dejan que a mi alma llegue la primavera,
los recuerdos mojados apunto en mi cartera,
esperando que me des un beso con ternura.

Pero estoy soñando en ésta mi final mañana,
¡qué todo es mentira, sólo imagen de mi sueño!
cuando el sol me despierta y entra por mi ventana.

Quiero intentar quitarte de mí en mi fuerte empeño,
quitar la locura que de mi interior emana,
¡qué de mi oculto amor tú dejes de ser el dueño!

jueves, 2 de diciembre de 2010

Un poema

Hoy me apetece colgaros un poema que escribí hace algún tiempo y que refleja exactamente muchas cosas que me persiguen últimamente. No es una gran obra, sólo son letras que se juntan para expresar los sentimientos que nos embargan en algunas ocasiones...


La Poesía se cierne sobre mí


Cuando las lágrimas no son de amor sino de rabia,
y la cabeza da vueltas al pensamiento sin cesar,
cuando los ecos del silencio giran su mirada al verme,
cuando mis dedos escriben poemas sin pensar.

Es cuando peor me siento
es cuando veo mi vida madurar.

Los dolores del alma ya no curan,
y el frío del infierno me envenena,
son los versos fatuos del ínfimo destino,
los que devuelven el sentido a esta estúpida novela.

Los que en la noche se escapan,
los que en el día golpean.

A veces el dolor nos llena de alegría,
a veces el martirio del alma, es un buen final,
sin embargo me duele el vacío desde dentro,
sin embargo no veo el principio al terminar.

No veo cuando suspiro
y no me veo al respirar.

La vida parece una barca a la deriva,
que en algún recóndito lugar se clavará en la arena,
pero los sentimientos naufragados de las personas son mucho más
que lodo, barro, luz, oscuridad o tormenta.

El clima cambia con mi pesar,
El temporal brama hundido en la espera.

Escapa, grita, corre y huye de mí,
porque en mi corazón únicamente habita ya la tempestad,
parezco dormida recitando sin sentido mil poemas,
mentiras son, pues ninguno alberga la verdad.

El amor es una farsa
Y yo solo un juglar.

Esta poeta que escribe al amor perdido,
no es más que una vil y cínica embustera,
llena amarillas páginas con cientos de versos encantados,
y no sabe del amor más que la cera de una vela.

Y busca torturar al corazón,
y así perderse en la tragedia.

Se despide de la Poesía la que escribe,
sin saber si a su alma algún día volverá a llamar,
la inspiración perdida que en esta noche de invierno,
como los fantasmas ha venido su sueño a perturbar.

Y me siento cual hoguera,
en la noche de San Juan

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿UNA CORDURA LOCA O UNA LOCURA CUERDA?

   Otra vez el despertar, otra vez la misma angustia y….el insomnio ¿y por qué?


   El frío y la lluvia vuelven a Madrid y esta vez mi estado de ánimo vuelve a coincidir con el clima de esta ciudad. La música y la poesía parecen haber escapado de mí y haberse perdido en algún lugar donde no soy capaz de llegar, pero a pesar de ello escribo. Escribo sin pararme a pensar lo que estoy diciendo, pero algo digo. Pero esto no me sirve, echo de menos mis poemas, mis rimas, mis versos, y no escribo. Puede que lo que eche de menos sea otra cosa, pero ¿qué? No quiero pensar en ello y sin embargo sino lo hago, jamás volveré a escribir un solo verso.

   ¿Dónde se ha perdido la inspiración, en qué parte de mi corazón se ha quedado? ¿Por qué mi cabeza no la busca? Y un libro que sacas al azar de la biblioteca te da respuestas inoportunas, ¿locura? Quizá, por qué no, acaso no somos todos unos locos sin saberlo. La mayor locura es la que está escondida dentro de nosotros mismos, la que no vemos o no queremos ver. Los locos son más cuerdos algunas veces que aquellos que creemos vivir en la cordura.

   Todo lo que queremos no está y te das cuenta que nunca estará y te crees especial pero ya no lo eres porque has perdido la magia, la gracia, la Poesía… puede que vuelva pero ¿y si se esfuma como el aire del suspiro? ¿Qué será de la pobre poeta, que vivía alimentándose de versos?, ¿qué será del turbulento corazón que se refugiaba en los poemas para tener una razón al sufrimiento? Qué es esto sino preguntas sin respuesta… De repente todo se desmenuza, se quiebra, se cae y más tarde, como en los cuentos, todo vuelve intacto a su lugar casi sin ningún rasguño, pero que ha pasado en medio, ¿quién sabe?, una mirada, una luz, un engaño… quizá.

   Y nada de esto tiene lógica, ni siquiera en mí hay lógica, y quién sabe si queda alma…

Mi cajón de sastre

   Igual que muchos, he decidido empezar a plasmar en unas pocas líneas aquellas inquietudes que la vida ha puesto en mi camino. Dedicaré este blog a mis dos pasiones: la literatura y el Derecho. Aunque también es probable que de vez en cuando se cuele alguna entrada relacionada con algún tema de actualidad política o económica, quién sabe.


   Así os diré que aquellos que escribimos Poesía entendemos este mundo de otra forma, vemos en cada instante una metáfora, y en un suspiro somos capaces de concentrar la vida. Y para nosotros, el amor es algo supremo que hay que adorar desde la lejanía.

   En lo que espero escribir residirá cada átomo de mí, toda mi esencia. Todo lo que probablemente sentí en un instante, provocado por a saber que estimulo de los que nos rodea y que solamente era capaz de silenciar escribiendo.

   Quien busque en mis poemas una métrica perfecta, unas rimas rebuscadas, unas metáforas sorprendentes, deberá cerrar inmediatamente este blog. Aquí sólo hallará las palabras de una mujer que ante el silencio se para a escribir, sin pensar en que figura literaria emplea, sólo pensando en lo que quiere sacar de sí misma. Ya sea Poesía, prosa u opinión.

   Entonces, ¿Qué vas a encontrar aquí? Escondidas encontrarás emociones, pasiones, huellas, de lo que pasa a lo largo de una pequeña parte de mi existencia. Espero que en cada poema puedas sentir mi agonía, mi esperanza, mis sueños, mis verdades…mis imposibles. Busco que te pierdas en mis reflexiones, y que reflexiones conmigo mientras navegas por mis palabras, por mis versos.

   Se irracional por un instante y lee mi irracionalidad. Compartamos los versos y palabras de la noche, las lágrimas que sólo escribiendo se pueden acallar. Lee, lee y siente, para así en la mañana, con la luz del día el alma pueda brillar.